Blindar Tampico-Misantla no repara décadas de daño petrolero en Veracruz: comunidades ESTATAL por editorial - 7 agosto, 20267 agosto, 20260 2026-08-06.- Comunidades de Veracruz advierten que excluir Tampico-Misantla del fracking no repara décadas de contaminación ni los daños atribuidos a Pemex Xalapa, Ver.— (AVC) La decisión del Gobierno federal de descartar nuevos proyectos deextracción de gas no convencional en la cuenca Tampico-Misantla representa un reconocimientode los riesgos ambientales y sociales del fracking. Sin embargo, para las comunidades del nortede Veracruz, la medida llega después de décadas de contaminación, derrames, pérdida demanantiales y afectaciones que continúan sin reparación. Mientras el comité científico convocado por el Gobierno federal recomendó desarrollar pozospiloto en Coahuila, Nuevo León y el norte de Tamaulipas, la cuenca Tampico-Misantla —queabarca parte de Veracruz, Puebla, San Luis Potosí y Tamaulipas— quedó fuera de esta etapa porsus condiciones ambientales, demográficas y de disponibilidad de agua. Para las organizaciones que integran la Alianza Mexicana contra el Fracking, la exclusión de lacuenca no equivale a una prohibición jurídica ni obliga a Petróleos Mexicanos a remediar losdaños registrados en las zonas petroleras de Veracruz. “Después de un montón de años de lucha de las comunidades, hoy la ciencia y el Gobiernoreconocen que la cuenca Tampico-Misantla no debe destinarse a nuevos proyectos de gas noconvencional”, señaló. Pero advirtió que esa decisión no debe borrar la situación que enfrentan cotidianamente laslocalidades asentadas en la región petrolera. “En el Totonacapan hemos señalado, documentado y denunciado contaminación de los ríos,desaparición de manantiales, microsismos, derrames y emisiones de gas. También hay personasque reportan dolores de cabeza, náuseas y otros problemas de salud”, afirmó. Los señalamientos sobre enfermedades y síntomas corresponden a testimonios comunitarios.Las organizaciones indicaron que todavía faltan estudios epidemiológicos independientes quepermitan determinar la relación entre los padecimientos y la exposición prolongada a emisiones ocontaminantes derivados de la actividad petrolera. Para Bibiano, la discusión pública no puede limitarse a impedir nuevos proyectos de gas noconvencional mientras el Gobierno mantiene la extracción mediante pozos convencionales.“No aceptamos que se nos diga que el problema en Tampico-Misantla se terminó. El problema notermina mientras continúe este modo de extracción de hidrocarburos”, sostuvo. La Alianza señala que la fracturación hidráulica también ha sido empleada en yacimientosconvencionales dentro de la cuenca, particularmente en Veracruz y Puebla. Por ello, exige que elGobierno precise si la exclusión anunciada incluye cualquier utilización futura de esta técnica oúnicamente los proyectos clasificados como gas no convencional. Krem-1, la advertencia desde Las Choapas El caso del pozo Krem-1, en Las Choapas, fue utilizado por las organizaciones como ejemplo delos riesgos que subsisten incluso en las actividades convencionales de exploración. El pozo permaneció fuera de control durante aproximadamente 150 días, con quema continua degas y emisiones sobre comunidades y terrenos agrícolas. Aunque Krem-1 no fue presentadocomo un proyecto de fracking, Pablo Montaño, de Conexiones Climáticas, subrayó que se tratabade un pozo convencional y exploratorio, precisamente el tipo de actividad que el Gobierno planteamantener. “El pozo Krem fue un pozo convencional y de exploración, como lo que hoy dijeron que norepresentaba riesgo. Ese pozo estuvo quemando durante 150 días”, señaló. El señalamiento es relevante porque evita atribuir el accidente directamente al fracking, peroexpone las fallas institucionales que pueden presentarse en la perforación, supervisión yrespuesta ante una emergencia petrolera. Alejandra Jiménez, integrante de la Alianza, afirmó que la contingencia de Las Choapas seprolongó durante cinco meses sin que hasta ahora exista información pública suficiente sobre unplan integral de remediación, posibles sanciones a Pemex o la evaluación completa de los daños. “Lo que vimos en Las Choapas fue un territorio contaminado sistemáticamente por Pemexdurante cinco meses, sin que exista un plan de remediación integral ni sanciones para laempresa”, expresó. En las comunidades cercanas al pozo, habitantes han denunciado daños en cultivos, pastizales,árboles frutales y cuerpos de agua, además de irritación en ojos y garganta, dolores de cabeza,náuseas y mareos. La determinación del impacto ambiental y sanitario dependerá de estudiostécnicos que deberán realizar las autoridades competentes. Una protección sin garantía jurídica Para las comunidades, la recomendación del comité científico no tiene el mismo alcance que unaprohibición establecida en la legislación. Bibiano pidió garantizar jurídicamente que no se autorizarán nuevos proyectos de gas noconvencional en el Totonacapan y el resto de la cuenca Tampico-Misantla, pero también que elEstado responda por los pasivos ambientales existentes. “Exigimos que se garantice jurídicamente que no habrá nuevos proyectos de gas no convencionalen nuestra región y, además, que se reparen los daños que hemos vivido durante décadas”, dijo. La demanda incluye la contaminación asociada con campos petroleros en municipios del norte deVeracruz, donde las comunidades han documentado fugas, derrames, mecheros, afectaciones enarroyos y pozos cerrados que continúan presentando emisiones. Beatriz Olivera, de Engenera, informó que organizaciones y legisladores buscan instalar un grupode trabajo en la Cámara de Diputados para revisar la remediación de sitios contaminados porhidrocarburos. La propuesta surgió después de un recorrido realizado con diputados por zonas afectadas dePapantla y Poza Rica. “Algunos diputados se comprometieron a impulsar un grupo de trabajo desde el cual se puedallamar a cuentas a Pemex y a la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, y empezar a trabajarseriamente en la remediación de los sitios contaminados”, explicó. Comunidades fuera de la decisión Otro cuestionamiento se concentra en la integración del comité científico. Alejandra Jiménezseñaló que las comunidades potencialmente afectadas no participaron directamente en laevaluación y que tampoco se incorporaron de manera suficiente perfiles especializados en saludpública, derechos humanos y territorios indígenas. “Solamente se consideró el punto de vista de la ciencia occidental y no los saberes de lospueblos originarios que serían afectados. Eso era fundamental”, sostuvo. Pablo Montaño también cuestionó el orden planteado para los proyectos piloto en el noreste delpaís. De acuerdo con lo expuesto durante la conferencia, primero se exploraría la disponibilidadde agua salina y posteriormente se consultarían los proyectos con las comunidades. Para el especialista, iniciar trabajos exploratorios antes de consultar a la población contraviene elprincipio de una consulta previa, libre e informada. “Tendría que ocurrir primero la consulta, antes incluso de perforar un pozo para explorar aguasalina, porque esa exploración ya forma parte de la intención de desarrollar el proyecto”, explicó. Una victoria parcial para Veracruz Rogel del Rosal Valladares, integrante de la Contraloría Autónoma del Agua de la HuastecaPotosina, consideró que la exclusión de Tampico-Misantla fue resultado tanto de los argumentoscientíficos como de la resistencia sostenida por comunidades indígenas y campesinas deVeracruz, Puebla y San Luis Potosí. Recordó que en la región existen antecedentes de movilizaciones que lograron detener proyectosenergéticos y procesos de licitación. Sin embargo, advirtió que la presión sobre el territoriocontinuará mientras existan recursos de hidrocarburos en el subsuelo. “El peligro sigue existiendo. Mientras tengamos toda esta riqueza en el subsuelo, las ambicionesvan a continuar. Incluso con una prohibición, no es razón para dejar de trabajar en la defensa delterritorio”, afirmó. La Alianza Mexicana contra el Fracking reconoció que dejar fuera a Tampico-Misantla evita, porahora, una nueva expansión de pozos no convencionales en Veracruz. No obstante, sostiene queblindar una cuenca no basta cuando los daños anteriores permanecen sin reparación, lafracturación hidráulica no está prohibida en todo el país y la extracción convencional continúa singarantías suficientes de vigilancia y respuesta. Fuente: AVC Noticias Blindar Tampico-Misantla no repara décadas de daño petrolero en Veracruz: comunidades – AVC Noticias